¡¡Visita ultimos titulares + ultimos comentarios en la columna derecha ===>>>!!

Alondra - Boira - CharlyChip - Dolita - Monica - Elena - Joan - Joseluinik
Mostrando entradas con la etiqueta Opinion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinion. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de febrero de 2010

El Obispo Peris de Lerida debe Reflexionar su pecado de Codicia en esta cuaresma

El Obispo Peris de Lerida debe Reflexionar su pecado de Codicia en esta cuaresma

Estamos en plena cuaresma, reflexionará el codicioso Obispo de Lérida Monseñor Peris y devolverá a la Diócesis de Barbastro-Monzon, lo robado por sus antecesores o seguirá la senda de la rebeldía y de la desobediencia a los tribunales Eclesiástico y a la Santa Sede y por lo tanto al Santo Padre , al que le debe Obediencia haciendo de ello ESCANDALO PUBLICO y exponiéndose a una "Suspensión a Divinis"?

Cuando aceptó ser Obispo de la Diócesis de Lérida y subir en el escalafón Eclesiástico sabia muy bien, por la prensa como estaba el conflicto, asi que aunque ha dicho que él no sabia nada, no puede en conciencia decirlo, por que la prensa lo ha aireado suficientemente y mas en la provincia de la que él viene, Baleares

Parecía al principio que iba a ser obediente a las directrices que en la nunciatura se le habían dado via Roma, pero que ocurre en esa diócesis para que todos los Obispos digan en principio que obedecerán y una vez aposentados, se cierran en banda y obedecen mas a los poderes civiles que a los de sus superiores, la Iglesia a los que se deben?.

Pues si como hombre no pueden llevar esa cargar de obedecer que renuncien a ser Obispo, pero lo que no pueden hacer es escandalizar a los católicos, sumir en la vergüenza y el desconcierto a mucho sacerdotes, que están callados, que no hablan, pero que esto se les escapa, y que en Roma no saben como a tajar, ya que no quisieron atajar y cortar por lo sano cuando desde Aragón se les dijo, creyendo que éramos unos agoreros, ahora es tan liosos ésto que saben que solo con la suspensión a Divinis y poniendo a la Diócesis en entredicho se puede dar solución, pero es una medida tan fuerte, que prefieren esperar a que entren en razón, una razón que no van a entrar y que contra mas la dilaten mas se va a enrosca.

Hay que dar el tajo y cuanto antes mejor, la cuaresma debe hacer reflexionar a unos y a otros Roma se ha pronunciado, Roma a dado su veredicto y ha dicho como se debe hacer, pero Lérida ha dicho que nones, pues Roma debe poner en vereda a quien se salta a la torera sus decretos y cuanto antes mucho mejos sino quieren quen un nuevo cisma entre en la Iglesia

sábado, 19 de septiembre de 2009

La droga y lo que le sigue en el Casco Historico de Zaragoza

La droga y lo que le sigue en el Casco Historico

En una parte del casco histórico parece ser que es feudo de los trapicheos de el mundo de la drogadonde han hecho sus distritos, toman la calle y allí nadie mas vive, la gente es pacifica, pero llega un momento en que dicen basta ya.

Un grupo de vecinos se han” jartado” y han ido pasito a pasito exponiendo y denunciando esa situación que degrada la zona y que les impide vivir de forma pacifica, descansar como es debido y vivir con un poco de sosiego tengo entendido que la Policia manda a la Junta de distrito cada mes las actuaciones de barrio para que las tramite en la comision del Distrito y en el ayuntamiento, los ojos, la boca, los pies y brazos del alcalde son las juntas de distrito.

Hoy Heraldo de Aragón, se hace eco de la noticia, he puesto mi comentario, pero como no se si lo pondrán por que en ese medio la censura es el pan nuestro de cada día, dejo aquí y en el otro blog mi denuncia

He sido suave en el comentario para que lo pusieran pero aquí no tengo inconveniente en seguir

He escrito allí “Es cierto que los bancos ayudan, pero esa no es la solución, la solución pasa por erradicar la drogadicción, poner a los drogadictos, que son enfermos, en manos adecuadas, no en las de Remar o Reto, sino en proyecto hombre o similares.

Pasa por que la policía actúe, pasa porque la junta de Distrito tome este asunto con seriedad,
Ayer hubo comisión y se tocó este asunto.

Los vecinos están todos a favor, solo hubo UNA discrepante, el vicepresidente dijo que había más, pero ante la insistencia de que dijera quienes, no supo salir airoso.
Me pregunto con cierta desazón, no será la junta la discrepante, y esas asociaciones que le hacen de palmeros solo los discrepantes? Atajemos la droga y tendremos un problema menos, pero hay muchos intereses creados parece ser, para que no desaparezca”

Si, atajemos la droga, esa droga que se ha llevado a mucha gente, POLITICOS incluidos, aunque se calle, aunque se silencie, aunque se quiera ignorar, y ese es uno de los problemas mas grave que tenemos, y es por lo que no se ataja desde el principio, los camellos hacen una gran labor social ante el mundo del hampa, pero se lleva a los mas desgraciados, porque son los que compran tiza, cal y otras sustancias mezcladas con la droga para que de más, los otros, los altos cargos, la compra bien pura como esta mandado y claro, unos caen como moscas y otros por infartos cerebrales, si rascáramos veríamos que la muerte de unos y de otros es la misma: CONSUMICION DE DROGAS

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mentiras y otros disparates.

Me olvido de las noticias, cierro los periódicos, ignoro los boletines, y apago el telediario, porque para mi, las verdades solo sirven cuando provienen del uso de mi pobre vocabulario; entre palabras repetidas y patadas al diccionario, intento decirle al mundo que vivimos metidos en jaulas, con la mentira por barrotes, siendo partícipes de este juego del teléfono estropeado a gran escala.

Marilyn Manson no era el niño de aquellos maravillosos años, Ricky Martin no tiene de hobby darle nocilla a los perros, a los fabricantes de vacunas no les importa curar, solo vender, los virus los crea McAfee, y las guerras solo sirven para vaciar los almacenes armamentísticos, a costa de un puñado de mártires con nombre y apellidos. Los mejores políticos están en la cola del paro, y no en el Senado, las lágrimas del gran hermano son falsas, a los de la SGAE no les importa una mierda los derechos, solo buscan forrarse, y más de un “sí quiero” se pronuncia con los dedos cruzados.

Lo peor de todo es que nosotros mismos somos mentira, o modificaciones de la realidad, según se quiera llamar, con o sin lacito, nos mentimos, les metimos, y al final acabamos creyéndolo. Vivimos presos de las blasfemias, condicionados, tratando de que se asemejen a las realidades. Nos martirizan día a día, y noche tras noche, retándonos a encontrar una excusa, chivada por el demonio, para acallar las verdades enmudecidas, que intentan salir a la luz.

Yo me miento todos los días para poder levantarme de la cama, me miento para no dejar nada en el plato de la cena, y miento a los demás cuando digo que todo marcha bien, que sólo estoy muy a gusto, y que lo que tenga que venir, vendrá… miento, porque nada vendrá, pero todo es un poco más sencillo si al menos no veo las condolencias de los demás en sus ojos.

Mentiras, falsas verdades y frases sin sentido rodean las relaciones humanas, el juego está servido, ¡hagan sus apuestas!.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Intimo y personal


Título original: up close & personal
Protagonistas:Michelle Pheiffer, Robert Redford

Hay libros que con el tiempo vuelvo a releerlos y siempre encuentro algo nuevo. Las películas volver a verlas también es un encuentro con viejos amigos, además los ojos azules de Redford y su atractivo, forma parte de mis mejores fantasías… bueno la Pheiffer para los hombres no se quedaba atrás.

La historia simple: la periodista que empieza y quiere aprender para llegar a ser la mejor. El maestro, indudablemente un periodista veterano; le enseñará el oficio, le mostrará un mundo imperfecto, duro y cruel como la vida.
Al principio tiene mucho de comedia, prosigue como historia de amor, la escena de cama es de un erotismo que te eriza la piel. Continua con los juegos de poder y competitividad y termina en una moraleja.

La banda sonora en armonía con la película y la fotografía espectacular. Los diálogos te hacen pensar y el final no te lo esperas.

lunes, 24 de agosto de 2009

El Perfume


El libro “Perfume, The Story of a Murderer” de Patrick Süskind, se publicó en 1.985. Cuando hacía COU.,el profesor me hizo leerlo porque según él su contenido nos haría reflexionar y además era un tratado de psicología incluso de historia ya que nos transportaría a una Francia pestilente, en lo social, político y religioso, de la Edad Media. Y la verdad es que logró impactarme, me sentí como si de verdad me olieran el alma.
Ayer por la noche volví a ver la película. Con Dustin Hoffman, Alan Rickman y un desconocido (para mi) Ben Whishaw en el papel protagonista: Jean Baptiste Grenouille; un huerfano marginado, no es el clásico asesino. Sus motivaciones son diferentes, no es el odio, es la gran pasión por los olores, el descubrimiento de sus inusuales habilidades para distinguir y armonizar aromas y la desesperación de saber que él no posee olor alguno. Lo bueno es que el protagonista no es grimoso como te lo imaginas en el libro. Incluso llegué a comprenderlo y a no importarme que matara a la última chica para que consiguiera “el aroma”, que instintos más bajos tengo... Hay escenas muy impactantes, pero me quedo con la de la orgía, os aseguro que me hubiera gustado que mis sentidos se conecteran con ese milagro que él había logrado capturar, algo así como la esencia de la vida.

La semana pasada había vuelto a releer el libro, claro que ahora ya los personajes tenían rostro, por supuesto que el libro te mete más en la psicología de los personajes, incluso aprendes de perfumes; trabajo de esclavos tenían que hacer para lograr un buen perfume yo ni imaginaba la cantidad de flores que debían destilar y las anotaciones y mezclas, ahora cada vez que me pongo una gota de mi colonia favorita, no puedo evitar pensar qué llevará. Pero Grenouille había sido un sobreviviente, él no tenía principios del bien y el mal, un día se encontró lo que para él era un sueño y lo único que buscó fue conseguirlo.
Y sinceramente la peli está bien llevada, sin leer el libro logras entrar en el personaje.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Una injusticia contra Paz Monserrat una discapacitada paraolimpica

Escrito originalmente en =>El jardín de Osca

Volar, ¿un viaje sobre ruedas?

La nadadora Mª Paz Montserrat denuncia que Spanair le obliga a pagar 587 euros por ir en silla de ruedas A otro usuario le prohibieron acceder a un Alvia hace unos días.

19/08/2009 EVA NAVARRO

Indignación y nerviosismo. Ese es el estado actual de la nadadora Mª Paz Montserrat, que intenta disfrutar de unos días de vacaciones en las islas Canarias, sin conseguirlo. Las mismas piernas que tantas personas han admirado en la nadadora Mª Paz Montserrat se convirtieron en un problema para la compañía aérea Spanair hace apenas unos días. Un problema que, al parecer, tiene fácil solución: 587 euros a pagar como suplemento en un billete de avión que ya está abonado

Lee mas abajo y te enteraras un poco de todo El Periodico de Aragon

Es canallesca esta actuacion por cuanto a los problemas que se deriban de su movilidad , viene este impuesto revolucionario. Quien ha dicho que ocupa mas sitio? la silla va en la bodega y Mari Paz va en su asiento. Donde leches esta el problema? En que las compañias quieren sacar tajada ante la baja afluencia, esta actuacion es canallesca y Mari Paz que es una excelente nadadora, ganadora de varias medallas aunque no le hagan reportajes como a otras, merece mas respeto y comprension y por supuesto el reconocimientos de su valia y meritos deportivos, algo que se le viene mingoneando por estas nuestras autoridades cicateras.

Espero que el Justicia actue como debe y sea esta la ultima situacion que se da en estas circuntancia. Maria paz tiene todo mi apoyo

lunes, 10 de agosto de 2009

Los olvidados

Trato de abrir los ojos y escapar del ruido y la muchedumbre diaria, buscando dejar atrás todo lo innecesario e inútil, tratando de encontrar sentimientos alejados de este mundo de hielo y suciedad, pero no encuentro nada. Soy un miembro más de esta sociedad egocéntrica y materialista, una oveja más del rebaño, y como tal, soy cómplice de todas aquellas personas, ignoradas porque molestan, en cuya retina hace tiempo que todo da lo mismo.

Personas que nacieron en un cuando y un donde equivocados, niños hechos hombre prematuramente, cuyo primer regalo fue un fusil, de los que disparan balas que matan de verdad, y un cursillo express de lo que no tienen que pisar si quieren poder seguir andando. Personas que viven en casas de cartón, personas que por un trozo de pan perdonan lo imperdonable, personas que buscan entre las piedras, a sabiendas que nada encontraran, y que pasan sus días preguntándose cuándo acabará su desdicha eterna. Todos somos cómplices de ignorarlos, de tratarles como objetos desechables, excusándonos en la suficiencia de nuestros propios problemas. Somos cómplices de aceptar las leyes de este juego, de mirar solo a nuestros pies, de hacer un mundo de una uña rota, y de volver la mirada cuando nos los encontramos frente a nosotros.

¿Dónde está toda esa gente que sale en la televisión recibiendo premios, dónde están las organizaciones que dicen hacer, dónde están los gobiernos que solo buscan sentarse en la silla más grande, sean del color que sean?. Mis dedos rabiosos no son lo suficientemente rápidos ni dóciles para plasmar todo mi odio hacia los dirigentes de este mundo, hacia las cenas de grupos con una letra y un número que solo hacen el paripé más grande de la historia, llenando papeles de promesas que nacen con el adjetivo de incumplidas. Mientras, nosotros nos lo tragamos, temerosos de perder lo que tenemos, y justificando nuestra impasividad, por creer que una persona sola no puede cambiar nada. ¿Dónde están la cruz y las espinas?, ¿acaso alimentan?, ¿acaso del papa móvil salen panes y peces?, demasiada injusticia escondida en todos los estamentos. Demasiado caos, demasiado egoísmo para una sociedad mandada por ratas, que presumen de todo lo contrario de lo que son, y que se atusan los bigotes para salir en las fotos.

Solo espero poder escapar por momentos de todo este materialismo, lejos del mundanal desorden y la codicia, en busca de una mirada que nada esconda y que dote al día a día de esperanza e ilusión.

domingo, 9 de agosto de 2009

" Cuidar y Sanar las Emociones "




El ajetreo diario y las tensiones a las que nos vemos expuestos hacen mella en las emociones, que necesitan de nuestro cuidado para que podamos vivir con armonía y optimismo. Texto Francesc Miralles
La medicina occidental ha desarrollado sofisticadas terapias para sanar el cuerpo de los múltiples trastornos y altibajos a los que está expuesto. Al menos, en el Primer Mundo, cada vez vivimos más y mejor, lo que no significa necesariamente que seamos más felices. Como contrapartida, es justo cuando dejamos de ocuparnos de la supervivencia, cuando empiezan a surgir problemas de otra índole. Personas con buena salud que gozan de todas las comodidades se convierten en víctimas de la depresión, de la ansiedad o, simplemente, viven en una continua apatía que no les permite disfrutar de la vida. Y todo esto ocurre porque no han prestado atención a las emociones, que deben ser nutridas para que muestren su lado más radiante. Por esa razón, es importante construir un balneario emocional donde dar descanso y alimento a nuestro biosistema personal de la felicidad.

Lo que sentimos es la antesala de lo que hacemos. Así como detrás de cada acción hay un pensamiento, detrás de cada pensamiento hay una emoción. De hecho, el término “emoción” viene justamente de la voz latina “motere”, que significa “mover”. Sobre esto, Van Gogh decía: “Las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestra vida, y les obedecemos sin darnos cuenta.” Para cuidar de nuestra salud emocional, por lo tanto, hay que revisar de vez en cuando lo que mueve nuestro rumbo vital.

Modular los cambios

Más que ayudarnos a navegar por las tormentas, las emociones son las tormentas mismas, puesto que deciden el clima de nuestra travesía vital. Al igual que cada lugar en el mundo tiene una meteorología propia, toda persona pasa a lo largo de su vida, e incluso en un mismo día, por diferentes estados de ánimo. Nuestro clima interior es un delicado biosistema en el que, a veces, luce el sol, pero, otras, los problemas penden sobre nosotros como pesadas nubes. A los horizontes amplios y radiantes siguen las lluvias con las que nos deshacemos de viejas tristezas y limpiamos el cristal con el que miramos el mundo.

La naturaleza humana es dinámica y, sin embargo, vivimos lo que nos sucede como si fuera permanente. Cuando nos sentimos tristes, nos cuesta pensar que la tempestad acabará amainando. Del mismo modo, experimentamos los momentos de alegría como si los rayos de la felicidad no se fueran a apagar nunca.Para modular estos cambios que tanto nos afectan, pero que son necesarios y se complementan entre sí, podemos procurarnos un balneario emocional a través de herramientas como la meditación, el yoga, la lectura o la música bien elegida, ya que ésta conecta directamente con nuestras emociones.

El religioso norteamericano Fulton J. Sheen decía que “cada persona se hace su propio clima; determina el color del cielo en su universo emocional”. Ésa es la buena noticia. Sin embargo, para teñir nuestras emociones de tonos alegres, antes debemos entender a qué estímulos responden.

El barómetro emocional

Uno de los psicólogos que más se han ocupado de esta cuestión es el serbio V. J. Wukmir, quien en la década de 1960 definió la emoción como una respuesta sobre el grado favorable o desfavorable de una determinada situación. Si un estímulo parece favorecer la supervivencia, experimentaremos una emoción positiva. Si augura lo contrario, la emoción será negativa y nos pondremos a la defensiva. En ese sentido, nuestras emociones son un barómetro que nos prepara para lo que nos espera en el futuro inmediato.

Wukmir lo explica así: “Cuando entramos en una reunión, lo primero que hacemos es percibir a las personas que están en la sala y, casi simultáneamente, empezamos a experimentar nuevas emociones relacionadas con la nueva situación. Si lo que sentimos es positivo y agradable, significa que nuestro mecanismo emocional valora que la situación, lo que allí ocurre, es favorable para nuestra supervivencia –negocios, afecto, conocimientos, etc.–. Por el contrario, si nos sentimos mal –inquietos o forzados– significa que nuestro mecanismo emocional cree que la situación puede perjudicarnos.”

La emoción es un mecanismo fundamental que poseen todos los seres vivos para orientarse en su lucha por la supervivencia. El problema llega cuando nos equivocamos en nuestra valoración emocional. Así como hay barómetros mal calibrados, a menudo percibimos como amenazas estímulos que no representan ningún peligro para nosotros, o bien, valoramos positivamente hábitos o personas que nos están perjudicando. Cuando lo que sentimos no se corresponde con la situación real, podemos hablar de un desajuste emocional que requiere nuestra atención.

El gimnasio de los sentimientos

Desde que en el año 1995 el doctor en Psicología Daniel Goleman popularizara la “inteligencia emocional” como alternativa al coeficiente intelectual, esta habilidad es reconocida en todos los ámbitos de la actividad humana. Tanto si se trata de un test de capacitación laboral como de una evaluación clínica, la IE define las probabilidades de éxito y nuestro bienestar personal.
Este autor completa la idea de Wukmir sobre la emoción como profecía de lo que creemos que va a suceder: “Nuestra mente no está organizada como un ordenador que nos brinda una pulcra copia impresa de los argumentos racionales a favor y en contra de una determinada decisión basándose en todas las ocasiones anteriores en que hayamos tenido que afrontar una situación similar. En su lugar, la mente hace algo mucho más elegante: calibrar el poso emocional que han dejado las experiencias previas y darnos una respuesta en forma de presentimiento o de sensación visceral.”

Tal como hemos visto anteriormente, el problema surge cuando los presentimientos no parten de los estímulos externos, sino de prejuicios o distorsiones del propio observador. Un barómetro emocional mal calibrado, además de provocarnos sufrimiento, nos hace comportarnos de forma caprichosa o desproporcionada ante los demás, con lo que experimentamos un rechazo que minará aún más nuestra autoestima.

Del mismo modo que las personas con poca conciencia de su cuerpo tienden a maltratarlo y a sufrir más accidentes que el resto, un primer paso para tomar el control de nuestras emociones es reconocerlas. Según Goleman, las personas que no son conscientes de lo que sienten son “analfabetos emocionales”, es decir, no han aprendido a leer los mensajes que afloran de lo más profundo de la conciencia. “Para sensibilizarnos con el ruido subterráneo de estados de ánimo y emociones, es necesario hacer una pausa mental, algo que raramente nos permitimos. Nuestros sentimientos nos acompañan siempre, pero rara vez nos damos cuenta de ellos. Al contrario, solamente nos percatamos de ellos cuando se han desbordado (…). Es como si nuestras emociones tuvieran su propia agenda, pero nuestras agitadas vidas no les dejaran espacio ni tiempo libre y, en consecuencia, se vieran obligadas a llevar una existencia subterránea. Toda esa presión mental termina sofocando la voz interna que constituye la más segura brújula para navegar adecuadamente por el océano de la vida”, añade Goleman.

Por su parte, el especialista en motivación Greg Anderson se refiere en su libro Las 22 leyes del bienestar al error que supone pensar que nuestra felicidad depende sólo de comer de forma equilibrada y hacer ejercicio regularmente, aunque ambas actividades son necesarias. Dado que la alegría es la emoción más genuina del bienestar, debemos tonificarla en nuestro balneario interior con tres leyes no negociables:

1. La ley de la resistencia al estrés. Lo importante no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con lo que nos pasa. Por lo tanto, una forma de cuidar nuestras emociones es no ceder al torbellino del estrés. Antes de que nuestro biosistema anímico nos pase factura, debemos detenernos y reajustar nuestro ritmo de vida.

2. La ley de la elección emocional. Si ser conscientes de nuestros sentimientos es una habilidad esencial para la vida, hay que promover aquellas situaciones y personas que generen en nuestro interior una respuesta emocional positiva. Cuando llegue el sentimiento negativo, entonces debemos reciclarlo en su vertiente útil y positiva.

3. La ley del desarrollo de la motivación. Cuidar las emociones depende también de que sepamos desarrollar adecuadamente nuestro talento. Las personas que invierten su energía en actividades que les aportan buenos resultados tienen una mayor autoestima y son más resistentes a los contratiempos.

A estas tres leyes para desatar la alegría y las emociones relacionadas, podríamos añadir una cuarta esbozada por André Gide. Se trata de que frecuentemente boicoteamos nuestro clima emocional comparándonos con otras personas. Pero, ¿qué sucede cuando la comparación se produce entre diferentes momentos de nuestra historia personal? Según el Nobel de Literatura francés: “Si de verdad quieres ser feliz, no caigas en la tentación de comparar este momento con otros momentos del pasado, los cuales no supiste disfrutar porque los comparabas con los momentos por venir.”

Así como alimentamos el cuerpo y acudimos al médico cada vez que nos duele algo, las emociones también exigen nuestros cuidados para desarrollarse de forma saludable.

Contagio emocional

Al igual que el peligro de nuevas pandemias, como los brotes de gripe de origen animal, preocupa a las autoridades sanitarias y desata medidas excepcionales, también en un nivel individual, cuando una persona cercana estornuda, nos cubrimos la boca para protegernos. Sin embargo, pocos son conscientes de que las emociones también son contagiosas y que, por lo tanto, en lo posible, debemos evitar el contacto con aquellas personas que son una fuente de energía negativa.

Ahondando en un concepto apuntado por Goleman, el experto en comunicación Ferran Ramon-Cortés afirma que “todos tenemos a nuestro alrededor gente que al poco de estar con ellos nos transmiten su energía y con quienes, sin saber muy bien por qué, nos sentimos bien. Pero también hay gente que, al relacionarnos con ellos y muy a nuestro pesar, nos deprimen, nos entristecen y nos consumen la energía que tenemos. Todo esto nos ocurre porque en nuestra relación con los demás, cada día y en cada ocasión, nos contagian sus emociones. Esto explicaría por qué a veces llegamos al final del día con un humor al que no sabemos dar explicación. Sin que haya sucedido nada especial, podemos sentirnos eufóricos y optimistas, o bien, apáticos y abatidos. Más allá de los logros y acontecimientos de la jornada, nuestro balance anímico dependerá de las emociones que hayamos intercambiado con los demás a lo largo del día.
En palabras de Ramon-Cortés, “tomar conciencia del contagio emocional puede dar un giro de 180 grados a nuestras relaciones y a nuestra vida. En primer lugar, porque podremos hasta cierto punto protegernos de los contagios nocivos de los otros; evitándolos o tomando distancia. Pero, sobre todo, porque tendremos la oportunidad de dejar de contagiar accidentalmente emociones negativas y elegir de forma consciente y deliberada lo que queremos contagiar. Todos preferimos relacionarnos con gente que nos carga las pilas más que con gente que nos consume energía. Elegir de forma consciente qué queremos contagiar nos ayudará a mantener mejores relaciones y nos hará tener mejores compañeros de viaje.”

Por lo tanto, no sólo debemos elegir personas emocionalmente saludables como compañeros de vida, sino que debemos ser conscientes de los sentimientos que contagiamos nosotros a los demás. Si, por ejemplo, nos embarga la ira, la envidia o la confusión, por respeto a la salud emocional de los demás es aconsejable guardar cama en el balneario interior –puede tratarse de media hora, hasta que pase la ofuscación– y reprender el intercambio con el mundo cuando tengamos algo positivo que ofrecer.

Dado que a menudo las emociones se expresan y contagian a través de las palabras, podemos aplicarnos una máxima de la sabiduría japonesa que, en casos de irritación, recomienda: “Lo que tengas que decir, dilo mañana”.

Crear un pequeño oasis cotidiano para compensar las tensiones que se acumulan en nuestro ecosistema emocional es, en ese sentido, una medida terapéutica altamente efectiva. Una hora diaria dedicada a nutrir el alma a través de la lectura, la música, o bien, su complemento –el silencio–, nos permite recargar las baterías. Y lo mismo ocurre con la pintura.
Cenar nuestro plato predilecto, ver una película que nos haga llorar… Cada persona debe explorar los ingredientes más adecuados para su propio masaje interior, ya que todos los hábitos que nos conectan con lo más puro y espontáneo de nosotros son bienvenidos en el balneario emocional.

También en nuestras relaciones con los que nos rodean podemos procurarnos vitaminas emocionales a través de conversaciones agradables, de la complicidad y del buen humor, pero para ello, antes debemos cultivar y nutrir individualmente las emociones que son los pilares de nuestro bienestar.

Las nueve grandes emociones

Los especialistas han clasificado las emociones humanas en nueve grandes categorías. Cuatro de ellas son el placer, la sorpresa, el amor y la alegría. Las otras cinco son de signo negativo:

MIEDO: Esta alarma emocional nos pone en guardia frente a un peligro real o imaginario. Al sentirnos amenazados, se disparan la ansiedad y los pensamientos catastrofistas. Si nos dejamos condicionar por esta emoción, puede derivar en una fobia paralizante.

Remedio: las terapias conductistas hacen hincapié en no rehuir las situaciones que desatan el miedo, ya que con eso solamente logramos reforzarlo. Para superarlo, lo mejor es exponernos progresivamente a aquello que tememos. De esta forma, la huella negativa irá quedando cubierta por otras positivas.

RECHAZO: Es una emoción defensiva que hace que nos blindemos ante la persona o la situación que nos produce aversión. Cuando nos sentimos así, levantamos un muro entre nosotros y los demás.

Remedio: deberíamos comprobar si esta reacción responde a causas objetivas o está motivada por algún prejuicio. En este último caso, hay que analizar por qué nos sentimos así. El antídoto contra el rechazo patológico al mundo exterior es la empatía: ponernos en el lugar de los demás y entender la situación desde otros puntos de vista.

VERGÜENZA: Experimentamos esta emoción cuando nos sentimos vulnerables ante los demás. Lleva implícito un sentimiento de culpabilidad motivado por la baja autoestima. Tenemos miedo de no ser aceptados por los otros, de no estar a la altura de sus expectativas.
Remedio: para desactivar esta emoción, hay que dejar de conceder tanta importancia a lo que los demás piensen de nosotros. Un buen ejercicio para vencer la vergüenza es apuntarse a un grupo de teatro de aficionados o –para los más tímidos– formar parte de un coro. Cualquier actividad que nos exponga a la mirada del público es sanadora.

IRA: Esta emoción se desata cuando no somos capaces de afrontar un conflicto o cuando nos sentimos frustrados ante nuestra falta de recursos para solucionar un problema. La ira siempre es un escape, una puerta trasera por la que huir cuando fracasamos.

Remedio: el primer requisito para desactivar la ira es reconocerla. Cuando somos conscientes de que hemos perdido el control y nos hacemos daño a nosotros mismos y a otras personas, esta emoción negativa se puede revertir en reflexión y diálogo para resolver el conflicto.

TRISTEZA: Es muy compleja y puede obedecer a causas muy diversas. Si acabamos de vivir una experiencia traumática, como, por ejemplo, una pérdida personal, es necesaria y natural. Sin embargo, a veces tiene su origen en nuestro pesimismo o en la autocompasión. Hay que tener cuidado porque si la alimentamos, puede derivar en una depresión.

Remedio: además de compensarla con actividades que provoquen la emoción contraria –esto es, la alegría—, la tristeza se puede rebajar tomando conciencia de que es algo temporal. De hecho, el esfuerzo por ser permanentemente felices puede acabar desembocando en la desesperación. Por lo tanto, si aceptamos los vaivenes de la vida con naturalidad, sin aferrarnos a la emoción del momento, lograremos una mayor armonía.

Uno de los mejores antídotos contra la tristeza es, sin duda, desarrollar el sentido del humor, ya que éste procura una distancia entre nosotros mismos y la situación, por complicada que sea, que estamos viviendo. n

Diccionario de ecología emocional

Jaume Soler y M. Mercè Conangla han acuñado, en la obra del mismo título, el término de «ecología emocional» para definir el arte de gestionar nuestras emociones para nuestro bienestar y crecimiento.

Abono emocional: Lo constituyen las vitaminas anímicas que nos ayudan a vivir: felicitaciones, sonrisas, abrazos…

Agujero en la capa de ozono: Se produce cuando recibimos estímulos para los que no tenemos protección o filtro, como las críticas o también nuestra propia susceptibilidad.
Biodegradable: Emociones negativas que debemos permitir que cambien, evolucionen o desaparezcan.

Cartografía emocional: Información afectiva que nos señala las zonas peligrosas, las rutas adecuadas o las gratificaciones.

Contaminación: La constituyen los afectos en mal estado, como la irritación, el enojo, el desánimo o el rencor. Son contagiosas y afectan a otras personas.

Conservas emocionales: Situaciones agradables que podemos retener para evocarlas en situaciones difíciles.

Desierto: Momento emocional en el que nos sentimos en tierra yerma, solos y sin recursos para cambiar la situación.

Lluvia ácida: Partículas tóxicas que acaban creando un efecto invernadero en nuestra vida interior. Lo forman el mal humor, la agresividad, la envidia…

Energía emocional: Es el combustible que nos ayuda a vivir, como la motivación, la alegría, el amor o la ternura.

Reciclaje: Todo sentimiento puede ser reutilizado de forma beneficiosa. Los celos nos señalan aspectos que podemos mejorar, la ira puede virar en energía positiva y la envidia, en colaboración con los otros.

Reservas emocionales: Son los espacios de intimidad que debemos reservar, ya que son indispensables para que disfrutemos de una mejor calidad de vida.

Alimentos para equilibrar la mente
En su libro La cocina de la felicidad (Ed. Urano), la experta en nutrición Adriana Ortemberg analiza cómo lo que comemos habla de nuestras emociones y cómo los mismos alimentos nos sirven para recobrar el equilibrio perdido. “Mientras en la dietética clásica –apunta la autora–, el interés se fija, sobre todo, en la provisión de calorías y nutrientes; en las corrientes orientales lo que comemos es indivisible de la energía que se genera en nuestro organismo.”

De igual manera, la medicina tradicional china señala una correspondencia entre las preferencias y los rechazos por ciertos sabores y la vitalidad de los órganos o los estados emocionales. A través de esta óptica podemos saber qué nos conviene en ciertos momentos de desequilibrio. Así, por ejemplo, si hay deseos de dulce, es que tenemos un bazo debilitado, lo que se corresponde con estados de preocupación, ansiedad o depresión. El consejo no es tomar azúcar, sino otro tipo de dulces, como manzanas, arroz o legumbres. El sabor salado se corresponde con el riñón y la vejiga, y los miedos a nivel emocional, de ahí que algunos temores puedan ocultar problemas renales.

Lo ácido tiene que ver con el hígado y la vesícula y con el carácter irascible. En este caso, se dice que hay un exceso de calor en esos órganos y que se deberá refrescar con alimentos que tonifiquen la energía yin, como los cítricos y las peras.

Lo amargo es alimento para el hígado, pero a nivel energético es un sabor que estimula el corazón y el intestino delgado y se relaciona con la alegría y el amor.

Por último, lo picante se vincula con el pulmón y el intestino grueso, y con la tristeza en lo emocional. Ante un estado de melancolía, se puede añadir a la comida un poco de guindilla, nuez moscada, mostaza, ajo o berros, pero sin pasarse.

Etiquetas: ansiedad, crecimiento, depresion, emocional, emociones, inteligencia, personal

miércoles, 29 de julio de 2009

Entren con fElicidad y salgan con fAcilidad...


¡No sean mal pensados!, me refiero a los alimentos.

Hoy leía un artículo de alguien que firma "Caius Apicius" es muy largo, intentaré resumir porque no tiene desperdicio, nunca mejor dicho jejeje. Comentaba dicho columnista, que hace unos años los personajes de las historietas estaban obsesionados por la falta de comida y su mayor ilusión era zamparse un pollo asado, ¿recuerdan a Camparta?, si, ese mismo, el de un comic muy nuestro: "Pulgarcito".

Hoy ese genial personaje vivirían con el problema de la comida pero no hacerse con ella, sino deshacerse de lo sobrante. Me explico: somos una sociedad extriñida...

Los anuncios son un reflejo de lo que aparentemente nos preocupa o según ellos debería preocuparnos, y cualquier medio de comunicación nos bombardea con productos de la dieta sana. Al parecer, las empresas están "preocupadísimas" porque la comida tiene consecuencias poco deseables para el aparato digestivo.

¿Se han fijado en la cantidad de productos que intentan vendernos para facilitar y regularizar el tránsito intestinal?... ¡Vamos!, al parecer, no evacúa por las buenas casi nadie.

Hagamos recuento: yogures con bífidus activos, cereales ricos en fibra, que además de incrementar los ingresos de la industria Kellog debemos tomarlos como desayuno y olvidarnos del rico café o chocolate con churros y pan con mermelada. Y ni se le ocurra cenar unos espaguetis a los tres quesos; un buen tazón de cereales integrales son una cena muy completa. ¡Por favor!... cenando sólo eso, poco tendremos que evacuar. Sin olvidarnos de las pastillas para eliminar gases, las infusiones, el inigualable supositorio de glicerina, y lo más novedoso: enemas para llevar en el bolso y no fastidiar nuestro hermoso viaje de vacaciones.

Resumiendo que es gerundio, mientras unas sociedades se preocupan por llevar algún alimento a la boca en este "primer mundo" estamos obsesionados con el cuerpo diez.

¡Lo siento! no soy de las que van al gimnasio con unas cuantas botellitas, por supuesto de agua. Y uds., al otro lado de la ventana ¡no sean vagos!, levanten el trasero de la silla y vayan a subir las escaleras de su edificio cinco veces, no se apoltronen so pena de no poder aliñar la ensalada del mediodía con unas gotitas de aceite de oliva.

viernes, 26 de junio de 2009

Michael Jackson

"En la imaginación del viajero algunos siempre seran niños, con la magia que la juventud y el talento les dieron como un regalo de la vida"

Cuando una música tiene calidad y fuerza expresiva, cuando una letra transmite mensajes del alma, siempre encuentra un lugar y un momento en el recorrido por el tiempo de nuestra vida.

Tal vez haya sido en tiempo pasado, tal vez sea en tiempo presente, tal vez encuentre al menos un momento en el futuro en que el mensaje o el sonido nos haga compartir aquello que tiene de universal a traves de la naturaleza humana que compartimos.

Michael Jackson en algunos momentos me ha hecho o me hace disfrutar con su música vieja o reciente, aunque no haya sido el centro principal de mi interés. No soy forofo de nada ni de nadie.

Como me ocurre con todos mís congéneres de la especie humana, lamento su muerte por la pérdida de una vida en si misma, aunque sea ley de vida que así ocurra, por la pérdida de cuanto podría aun aportar a mi o a otros.

¡Espero que si hay caminos mas allá de la gran frontera, encuentres aquel que lleva a donde tu deseas!

¡Otros ocuparán su propio lugar en el gran escenario, pero nadie podrá ocupar el lugar que tu dejas!

Tal vez, si existe un futuro al otro lado de la frontera, nos encontremos nuevamente para compartir un momento de la mágia que la música transmite.

sábado, 20 de junio de 2009

Vida social hace sociedad viva

Esta red de redes en que estamos "enREDados" tiene aquella vida que le damos... Nuestros pasos, nuestras huellas, marcan caminos que trazan nuestro destino... Con los lazos de la amistad humana se unen más continentes que con las políticas de los poderosos de cualquier índole...

Unir talentos, unir manos, unir corazones es la fuerza que la voluntad y la capacidad para ofrecer calor humano nos presta...

Empatía, palabra desconocida donde las haya, capacidad para entender el lugar que nuestros semejantes ocupan en el orden del universo más allá de la simple razón..., por la poderosa fuerza del corazón.

Hoy vengo aquí, como cada día que las letras de mi corazón me arrastran para invitaros a todos a compartir el espacio de cada cual... Soy ambicioso, pero mi ambición es sana, mi deseo es convertir esta red de redes en una familia, fuerte, unida... Convertirla en la voz del mil, de un millón, de mil millones de voces.

Los lazos que nos unen son los de nuestra propia naturaleza humana, aquella de la que ni la mentira, ni el poder, ni las armas, ni la tortura, la muerte o el olvido nos pueden separar....

Hoy vengo a pediros aquí, como cada día, que compartais con cada mano, con cada rostro invisible de los que recorremos este espacio un sentimiento de unidad. Que visitéis los blogs de cada cual, que recorráis sus palabras con ojo ávido de conocimiento que compartais la razón y el corazón...

Lector, redactor, visitante... Somos una familia tan grande como queramos hacerla... Solo los límites del espacio humano real o virtual pueden ser nuestra frontera jamás cerrada, siempre creciente...

Visitad las paginas de los redactores, de los comentaristas, de los lectores, de los visitantes ocasionales, sugerid la vuestra para incluir en nuestra lista de blogs interesantes...

Mientras no conozca de límites, los mios son mis fuerzas y el infinito lejano e inalcanzable...

¡Cultivad con vuestras palabras y actos la vida social de este espacio para romper fronteras de cualquier índole!

¡Quién os lo pide, lo hace cada día en la medida de sus fuerzas!