
Autor: Eduardo Galeano
Lectura incluso para el más vago, lo abres por donde quieras y te encuentras una pequeña dosis de palabras que de alguna manera te atrapan. Puedes volver a cerrarlo o leer algo más, es una selección de textos breves, historias, cuentos y reflexiones de toda naturaleza: política, religión, literatura, amor… te harán emocionar, para poneros un ejemplo es como entrar en los blogs de los amigos y ver que dejaron hoy ...(si nos llegara a leer el autor me pondría de vuelta y media por tan necia comparación).
El caso es que lo traigo en el bolso, lo abro en la parada de autobús, en la máquina de café de la oficina, en el metro, en la consulta del dentista, etc., etc. Leer una página lleva dos minutos, el tiempo de un pequeño abrazo.
Pag.255... Las huellas digitales
Yo nací y crecí bajo las estrellas de la Cruz del Sur. Vaya donde vaya, ellas me persiguen. Bajo la cruz del sur, cruz de fulgores, yo voy viviendo las estaciones de mi suerte.
No tengo ningún dios. Si lo tuviera, le pediría que no me deje llegar a la muerte: no todavía. Mucho me falta andar. Hay lunas a las que todavía no ladré y soles en los que todavía no me incendié. Todavía no me sumergí en todos los mares de este mundo, que dicen que son siete, ni en todos los ríos del Paraíso, que dicen que son cuatro.
En Montevideo, hay un niño que explica: -Yo no quiero morirme nunca, porque quiero jugar siempre.
Lectura incluso para el más vago, lo abres por donde quieras y te encuentras una pequeña dosis de palabras que de alguna manera te atrapan. Puedes volver a cerrarlo o leer algo más, es una selección de textos breves, historias, cuentos y reflexiones de toda naturaleza: política, religión, literatura, amor… te harán emocionar, para poneros un ejemplo es como entrar en los blogs de los amigos y ver que dejaron hoy ...(si nos llegara a leer el autor me pondría de vuelta y media por tan necia comparación).
El caso es que lo traigo en el bolso, lo abro en la parada de autobús, en la máquina de café de la oficina, en el metro, en la consulta del dentista, etc., etc. Leer una página lleva dos minutos, el tiempo de un pequeño abrazo.
Pag.255... Las huellas digitales
Yo nací y crecí bajo las estrellas de la Cruz del Sur. Vaya donde vaya, ellas me persiguen. Bajo la cruz del sur, cruz de fulgores, yo voy viviendo las estaciones de mi suerte.
No tengo ningún dios. Si lo tuviera, le pediría que no me deje llegar a la muerte: no todavía. Mucho me falta andar. Hay lunas a las que todavía no ladré y soles en los que todavía no me incendié. Todavía no me sumergí en todos los mares de este mundo, que dicen que son siete, ni en todos los ríos del Paraíso, que dicen que son cuatro.
En Montevideo, hay un niño que explica: -Yo no quiero morirme nunca, porque quiero jugar siempre.









